Mis pensamientos se encontraban dispersos, sin pensar definidamente en algo… fue al final de una larga jornada cuando regresando a casa me sorprendió la lluvia, entonces y sin poder contenerme viniste a mi recuerdo…
Las gotas caían atropelladamente, arreciando… a lo lejos se oía el clamor de un trueno mas todo mi ser te recordaba, regocijándose, anhelándote y extrañándote… tú recuerdo me embargaba y yo me mostraba indefenso, triste quizás y ciertamente nostálgico…
Mientras mis pasos me conducen no se donde, mientras contemplo al resto de la gente huir de la lluvia, un extraño sentimiento de paz se apodera de mi… siempre me siento así al pensar en ti, al recordarte… al recordar tu voz… tu sonrisa, aquel modo tan peculiar de ver las cosas y que te hacían ver tan especial… única como no eh logrado conocer a nadie más… sencillamente tan… tú….
El tiempo corre y sigo caminando sin rumbo fijo, solo deleitándome en tu recuerdo con aquella aliada tan querida como es la lluvia, la noche se cierne por ello más oscura, como recordando aquella época en la que era amiga casi inseparable, gran confidente y cómplice… aquella época de gran aprendizaje, verdaderamente divertida y no exenta de fatigas y tragos amargos… quizás sea por eso que ahora tu recuerdo me estremece, como reprochándome el no salir de aquella insulsa sensación de vacío que me arrastra y que al pasar los días se hace más indolente…
Una pausa, un cigarrillo y prosigo el camino, me encuentro ahora a la vista de aquellos lugares por los que solíamos pasar… me maravillo ante la imagen, aun cuando un portentoso estallido surca el cielo… ahora la tormenta se desata en todo su ardid, la vista ante mi ofrecida se resquebraja, cual frágil espejo roto violentamente, y me encuentro ante una oscuridad insondable… cruel ironía, mi otrora amado y apasionado refugio se cierne ante mí amenazadoramente… sorprendido noto el temor emanando en mi ser… “por qué?” replico atemorizado… tratando de poner en orden las ideas que me han llevado a aquel estado… sin lograr por ello alguna clase de éxito… la estancia se ilumina súbitamente, revelando una gigantesca hoguera que abarca todo el recinto… el calor… insoportable… aire… suplico por aire, mientras mis pulmones se llenan de humo y cenizas... ahogándome… intento resistir… no logrando más que desfallecer…
Al despertar me encuentro en la cima de una montaña… la mayor de los alrededores… no hay rastro de quemaduras ni la más leve sensación de daño alguno… sonrío para mis adentros comprendiendo al fin lo sucedido… aprendiendo la lección para que no se vuelva a repetir… por descuido… o intencionadamente…
..:: Visiones ::..
miércoles, 14 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario